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Categoría específica: cuándo tu operación deja de ser 'abierta' y qué hacer

30 de junio de 2026·3 min de lectura
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Categoría específica: cuándo aplica y qué caminos existen

La mayoría de los operadores empiezan volando en categoría abierta: la vía sencilla que el Reglamento de Ejecución (UE) 2019/947 reserva para las operaciones de menor riesgo. El problema llega el día en que un cliente pide algo que la categoría abierta no permite, y muchos operadores no saben identificar ese momento hasta que ya han presupuestado el trabajo.

Los límites de la categoría abierta

Para operar en abierta (subcategorías A1, A2 y A3), tu vuelo debe cumplir, entre otras condiciones:

  • Vuelo en línea de visión directa (VLOS): tú (o un observador junto a ti) ves el dron en todo momento.
  • Altura máxima de 120 metros sobre el punto más próximo del terreno.
  • Sin sobrevolar concentraciones de personas, y con distancias a personas no participantes según la subcategoría.
  • Masa del dron por debajo de 25 kg y sin transporte de mercancías peligrosas ni lanzamiento de objetos.

Si tu operación rompe cualquiera de esas condiciones (vuelo nocturno urbano cerca de personas, inspecciones más allá del alcance visual (BVLOS), operar por encima de 120 m junto a una infraestructura, sobrevolar un evento), ya no estás en abierta: estás en categoría específica.

Los tres caminos de la categoría específica

Entrar en específica no significa "no se puede volar". Significa que el riesgo debe evaluarse y mitigarse formalmente. Existen tres vías, de menos a más trabajo:

1. Escenarios estándar (STS)

Si tu operación encaja exactamente en un escenario estándar europeo, ya sea STS-01 (vuelo VLOS sobre zona controlada en entorno poblado) o STS-02 (BVLOS limitado sobre zona controlada en entorno escasamente poblado), basta con una declaración operacional ante AESA con un dron de clase adecuada. Es la vía rápida, pero sus condiciones son estrictas y no todas las misiones encajan.

2. PDRA (evaluaciones de riesgo predefinidas)

Las PDRA son análisis de riesgo ya "precocinados" por EASA para tipos de operación frecuentes. Si tu caso coincide con una PDRA, la autorización se tramita sobre esa base, con menos trabajo que un análisis completo.

3. SORA (análisis de riesgo completo)

Cuando tu operación no encaja en ningún molde (corredores BVLOS singulares, vuelos urbanos complejos, cargas especiales), toca hacer una SORA (Specific Operations Risk Assessment): el análisis completo de riesgo en tierra y aire que fundamenta la autorización de AESA. Lo explicamos paso a paso en nuestra guía de SORA.

Qué implica en la práctica

Pasar a específica implica documentación operacional seria: concepto de operaciones, procedimientos, formación acreditada del personal y, según el caso, estudios de seguridad como el EAS. También implica plazos: una declaración STS es rápida; una autorización con SORA lleva semanas o meses según la complejidad y la calidad del expediente.

La buena noticia: se hace una vez y habilita un negocio. Los operadores que dominan la categoría específica acceden a los contratos que la mayoría no puede ejecutar.

Cómo te ayudamos

En Airdexa diseñamos operaciones en categoría específica de principio a fin: identificamos la vía correcta (STS, PDRA o SORA), preparamos el expediente y acompañamos la tramitación ante AESA. Y lo recurrente, los permisos y coordinaciones del día a día, lo automatiza SkAI Permit.

¿Tienes una operación que no cabe en la categoría abierta? Habla con nuestro equipo de Consultoría UAS.

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